lunes, 29 de julio de 2013

DIA 8 - TAKAYAMA


Hola a todos y Oyasumi (buenas noches)!


Que tal? Nosotros muy bien, muy agustito.

Ya estamos en Takayama. Y se ha pasado el día lloviendo.

Pero bueno, eso no nos ha impedido que aprovechemos bien el día. Tampoco es que hayamos hecho mucho mucho, pero lo hemos pasado bien.


Por la mañana prontito hemos ido a desayunar y luego con buenos paraguas, de paseo por el pueblo.





Ya hemos visto que Takayama no es un pueblo fantasma como ayer por la noche. De dia todo esta abierto y hay bastante turismo. Es un pueblo pequeño y con encanto que conserva un aire tradicional con zonas de casas típicas japonesas de madera, calles peatonales, artesanía local, templos y jardines muy bonitos.

En el hostal hemos conocido a una chica madrileña, Mónica, muy simpática y aventurera, con quien hemos compartido el día.


Hemos ido a pasear bajo la lluvia empezando por uno de los dos mercados municipales, que dado el tiempo tenía pocas paraditas. Luego hemos ido a la zona de casas privadas del periodo Edo y Meji. Casas donde solían vivir artesanos y comerciantes y que hoy en día continúan vendiendo souvenirs de todo tipo, a la vez que piezas textiles, sake, tortitas de todos tipos, dulces, etc... y en muchos casos puedes ver como los hacen delante tuyo. 





La verdad que estas calles nos han encantado, son muy auténticas y no tienen nada que ver con lo que hemos visto en por ejemplo, Tokio.

Luego hemos ido a la Casa Gubernamental Histórica y al templo de Takayama Betsuin.



Hacia el medio día nos hemos dirigido a la zona de templos, donde hemos encontrado un cementerio muy bonito y unos templos rodeados de jardines super cuidados, grandes campanas, estanques de nenúfares y buenas vistas de la ciudad con un halo de neblina que le añadía un encanto especial.








Los estómagos ya hacían run run y hemos decidido ir a comer a un sitio recomendado de la guía, de comida tradicional. Hemos pedido unos platos de verduras sobre miso (una pasta de habas de soja), todo esto sobre una hoja de magnolia y cocido sobre una parrilla individual que traían a la mesa. Y todo esto junto a un montón de cuenquitos pequeños rellenos de arroz, sopa, ensaladita japo, tofu, etc... vamos, un plato muy completo y que nos ha sabido muy rico!




Luego hemos vuelto al hotel y visto el día hemos optado por improvisar. Hemos leído que en un pueblo cercano, Gero, había varios onsen (esos baños termales de los que ya os hablamos en una entrada anterior) y en particular uno de ellos, que estaba al aire libre y encima era gratis. Así que ni cortos ni perezosos, nos informamos bien, cogimos los bañadores y nos fuimos para la estación a pillar el tren.

En casi una hora estábamos en Gero y en la estación nos ha recibido este dragón de la suerte.


Todavía bajo la lluvia, nos hemos dirigido al onsen que estaba al lado de un río, no había nadie y tenía mejor pinta de lo que esperábamos. 



Ha sido toda una odisea quitarnos la ropa y dejar las cosas bajo los paraguas para que no se mojara nada. El agua estaba ardiendo, pero buenísima, de hecho había como dos zonas, una un pelín más templada.



Hemos pasado como dos horas relajándonos dentro del onsen calentito y con las gotas de agua fría sobre la cabeza, una sensación única. Hemos tenido la compañía de un señor japonés que también se ha venido a dar un chapuzón y que por cierto, no hablaba una palabra de inglés. 


Nos ha avisado de que el caudal del río estaba subiendo bastante, cosa en la que no habíamos reparado. Por suerte no llegó al onsen aunque seguramente a estas horas puede que si.
Nos fuimos a cambiar bajo un puente y aún un poco empapados volvimos a Takayama.



Hemos cenado de supermercado, FamilyMart, un poco de todo, y hemos estado charlando en el hostal con la gente de aquí y de allá hasta tarde. Desde aquí un gran saludo a nuestro compañero zaragozano y a Mónica! Os deseamos muy buenos momentos en lo que os quede de viaje y quien sabe si volveremos a coincidir en estas tierras!


Mañana vamos dirección norte hasta Kanazawa. La predicción del tiempo no es buena, pero no nos importa, somos optimistas y a veces el día te sorprende cuando menos te lo esperas y acabas en delicias como nuestro onsen de hoy.

Y nos vamos despidiendo que son las 12 de la noche y ha sido un día completito y toca descasar en los futones.

Hasta mañana!!! Besos y abrazos




domingo, 28 de julio de 2013

DIA 7 - HARAJUKU Y HASTA LA VISTA TOKIO


Saludos desde Takayama!

Hoy hemos dicho hasta pronto a Tokio, pues volveremos al final del viaje y nos hemos adentrado en el interior de Japon, a la zona del Honshu Central del país. Pero empecemos por el principio...

Ayer al final se chuscaron los fuegos artficiales. Siguiendo los consejos de mucha gente que nos dijo que los viéramos desde un algnú tejado para evitar las masas de gente, nos quedamos en la terraza del hostal donde estaban ya todos los huéspedes preparados en un ambiente de fiesta. Pues a los 10 minutos de empezar el espectáculo empezó a llover... Sin embargo pudimos captar alguna imagen...


Esta mañana nos hemos levantado temprano para ir a otra zona que nos faltaba de Tokio, Harajuku. Hemos cogido el metro de Asakusa a Ueno y de allí el JR linia Yamanote hasta Harajuku. Aquí nuestra original entrada al metro en Asakusa


Primero nos hemos pegado un buen desayuno en la que se ha convertido, sin querer, en nuestra pastelería de referencia, Andersen, que tiene muchas cosas ricas y variadas.


Con un sol y una calor tremenda, pero con energía y ya recuperados de nuestra aventura en el Fuji, hemos llegado a nuestro destino, un barrio de ambiente joven, con bastantes turistas europeos y muy enfocado al shopping. Pero hemos empezado por la parte más tranquila, el santuario Meiji-Jinju. Un gran recinto construido en memoria del emperador Meiji y su mujer. Amplios caminos rodeados de una gran arboleda, bellos jardines y un gran templo. Sin duda un remanso de paz en medio de un barrio tremendamente bullicioso.






Hemos paseado tranquilamente y hemos disfrutado del fresco cobijo de la naturaleza. Hemos presenciado una típica boda japonesa, con la solemnidad y formalidad que las caracteriza.


Luego hemos vuelto a la locura. En las calles principales del barrio de Harajuku y a pesar de ser domingo parecían haber empezado las rebajas. Vendedores vociferando sus gangas y multitudes principalmente de chicas rebuscando entre las montañas de ropa. Nos hemos dado un rato para que cada uno mirara a su aire y según sus intereses.
Una cosa típica de este barrio, al parecer, es la gran concentración de jóvenes ¨cosplay¨. En su mayoría chicas que se disfrazan de personajes manga, de estilo gótico o con vestimenta y maquillaje muy llamativo. Hemos visto unas cuantas a lo largo de la mañana, pero no tantas como esperábamos.






Hemos vuelto al hotel, check out y con los pedazo de maletones, hemos ido a la estación de Tokio, donde hemos cogido un tren Shinkansen hacia Nagoya y luego otro a Takayama. 


Han sido unas 5 horas de viaje que hemos dedicado a comernos unos ¨bentos¨y sturbucks, a preparar los próximos días del viaje y a echarnos una cabezadilla. Cal decir que los llamados bentos son cajas de comida preparada que es toda una cultura aquí, pues hay tiendas de este tipo por todas partes y parecen ser muy populares, sobretodo entre la gente que viaja. Es comodo, rápido y variado, así que hoy ha sido el día perfecto para probarlo.



Hemos llegado a Takayama sobre las 8:30.


Hemos llegado hasta el hostal, que está genial. La habitación de 4 es más amplia y el estilo es más tradicional, pues dormimos sobre un futón, vamos estirados en el suelo. El suelo es de tatami y las puertas y ventanas con de madera y papel.




El pueblo de noche esta casi muerto y la mayoría de restaurante ni siquiera abren por la noche. 


Así que hemos ido a cenar a un izacaya, que es como se les llama aquí a los bares que también sirven algo de comida, tapas o snacks. Hemos comido platos que han resultado ser algo pequeños. Hemos tenido antojo de comer queso (que ya lo echamos de menos) y nos hemos pedido un platillo que ha durado 10 segundos sobre la mesa... y como nos hemos quedado con un poco de hambre, hemos ido a por un rico postre...





La verdad es que queremos ver y hacer muchas cosas en esta zona. Es mucho más tranquilo que Tokio, menos gente y ruido y estamos en una zona mucho más tradicional y auténtica. Tenemos ganas de empezar a explorarlo ya mañana de día y luego contaroslo todo.

Nos vamos a la camita que mañana tocan diana! Un fuerte abrazo a todos!!!!!!!